Las fuerzas políticas en One Piece

One Piece es una serie que va de muchas cosas. Como señalé en la columna anterior, si tuviéramos que situar la serie desde una perspectiva política, podríamos señalar que el autor se sitúa desde la izquierda, pero no de la izquierda actual contemporánea, sino desde los conceptos provenientes de la izquierda moderna, es decir, los valores tradicionales de la Revolución Francesa.

En este sentido, la obra se articula, usando elementos clásicos del mundo de la piratería como concepto narrativo mitológico, en estructuras reales de nuestra sociedad: existe una Marina, reinos, un Gobierno Mundial, un sistema de emperadores piratas, un mercado negro y un Ejército Revolucionario que conviven entre sí, funcionando como un espejo de la realidad concreta.

Ahora ofreceré un paneo estructural de cómo se organiza el mundo de One Piece. Existe un Gobierno Mundial, establecido por las primeras 20 familias fundadoras, quienes accedieron a un lugar sagrado, una especie de Olimpo que los separa de la sociedad. A este gobierno se le suma la gran mayoría de reinos de la obra. Este Gobierno Mundial es una especie de ONU pero con el control monopólico de las armas a través de la Marina. Tiene un rival directo, que es más pequeño pero lo amenaza: el Ejército Revolucionario. Se trata de un grupo de rebeldes que desafían a la Marina y al Gobierno con el objetivo de cambiar las relaciones de castas, con un odio manifiesto a las familias fundadoras y un fin único: acabar con dicho sistema segregador.

Por otro lado, la Marina tiene como enemigo directo a los mayores criminales del mundo: los piratas, grupos organizados con niveles de influencia distintos y diversos fines, como el control territorial, económico o político. Hay piratas que controlan, dejando fuera al “Estado”, gran cantidad de territorios (a estos se les conoce como Emperadores) mientras que otros solo son ladronzuelos.

¿No va quedando claro a estas alturas? La obra de manga y anime va desarrollando una historia que, pese a tener un dibujo extravagante o historias que parecen sencillas, guarda una profunda densidad, sobre todo política. En muchas ocasiones se vuelve una sátira, pero en general funciona como muestra de lo mal que está que algunos sientan que, por derecho propio, tienen heredado el cielo.

En One Piece hay esclavitud, violencia contra la mujer, abuso de drogas, pueblos originarios que luchan contra pueblos invasores, refugiados, reyes bondadosos, reyes opresores, mentiras públicas, manipulación de la prensa, misterios y también niños tristes que mueren de hambre o en guerras absurdas. Por eso es una obra de izquierda, por eso también funciona como una gran analogía de los mayores crímenes éticos de nuestro tiempo. Y por eso te invito a ver esta obra y seguir el camino de quien será el Rey de los Piratas.

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