“Dirección de cultura”, la serie chilena  hecha en Ñuble que apuesta por la comedia negra

La serie de ficción “Dirección de Cultura” acaba de finalizar el rodaje de su primer episodio piloto, marcando un importante hito para la producción audiovisual regional y el desarrollo de nuevas narrativas creadas desde Ñuble.

El capítulo piloto, concebido como unteaser narrativo y presentación de la serie, fue rodado en locaciones de Chillán y San Carlos, entre ellas el Centro de Extensión Cultural Alfonso Lagos (CECAL UdeC), Galería Silvia y Teatro La Matriz.

Financiado por el Concurso Vinculación con la Comunidad 8%, línea Cultura, del Gobierno Regional de Ñuble, adjudicado por la Fundación Social Cultural y Artística Remolino —fundada por Marcela Solis—, el proyecto forma parte de una comedia negra de ocho episodios de 25 minutos que mezcla sátira política, precariedad institucional y el caos del ecosistema cultural independiente chileno.

Con humor ácido, crítica política y una mirada irreverente sobre el mundo cultural chileno, la serie está ambientada en la ficticia ciudad de San Jerónimo y sigue a Victoria, una joven gestora cultural idealista, impulsiva y caótica, que intenta levantar proyectos autogestionados en medio de las dificultades del mundo artístico local.

Su camino se cruza con Jaime, un desencantado Director de Cultura municipal que, a pocos meses de jubilar, recibe la misión de transformar la cultura en una herramienta de propaganda para asegurar la reelección del alcalde Venegas. Pronto,Victoria se ve inserta en una delirante maquinaria de “pan y circo” marcada por disputas políticas, corrupción, redes sociales, abuso institucional y activismo cultural.

Además de su tono irreverente y su apuesta estética, “Dirección de Cultura” busca posicionarse como una serie capaz deconectar con nuevas audiencias a través de un lenguaje contemporáneo, crítico y profundamente chileno, abordando temas como la instrumentalización de la cultura, la precarización artística y las tensiones entre institucionalidad y autogestión.

La producción reúne a un equipo creativo y técnico compuesto por profesionales vinculados al territorio y al desarrollo audiovisual regional. La dirección y guion están a cargo de Iñaki Goldaracena y Dagoberto Flores, mientras que la producción ejecutiva es liderada por Bárbara Contreras, productora audiovisual, y Catalina Espinoza, cineasta chillaneja con experiencia en ficción y documental.

El elenco incluye a intérpretes como Alejandra Vega, Sophie Rose, Juan Ferrada, Pedro Villagra, Catalina Winser y Baldemar Tapia, entre otros actores y actrices que dan vida a este universo marcado por la sátira y el absurdo.

Uno de los sellos del proyecto fue la realización de un casting abierto en la región de Ñuble, convocatoria que reunió a más de 80 personas interesadas en participar de la serie. Tras un proceso de preselección y casting presencial, el elenco quedó conformado por personas provenientes de distintas comunas del territorio, entre ellas Chillán, Bulnes y Quirihue, fortaleciendo el carácter regional y colaborativo de la producción.

La productora ejecutiva del proyecto, Catalina Espinoza, destacó la importancia de impulsar este tipo de iniciativas desde regiones: “Dirección de Cultura nace desde la necesidad de contar historias locales, con personajes reconocibles y conflictos que dialogan con las realidades culturales y políticas de muchas ciudades de Chile. Poder concretar este primer rodaje desde Ñuble, junto a un equipo regional y colaborativo, es una señal potente de que en regiones también existe talento, visión y capacidad para levantar ficción de calidad”.

Asimismo, Espinoza valoró el apoyo entregado por el Gobierno Regional de Ñuble a través del FNDR 8% Cultura: “El financiamiento del Gobierno Regional de Ñuble fue fundamental para hacer posible este piloto. Este tipo de fondos no solo permiten realizar obras audiovisuales, sino también fortalecer el ecosistema creativo local, generar empleo cultural y abrir nuevas oportunidades para cineastas y artistas de la región”.

El rodaje del piloto representa el primer gran paso de un proyecto que espera continuar su desarrollo y futura circulación, consolidando a Ñuble como un territorio fértil para la creación audiovisual contemporánea.

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