Con un primer envío de 17 mil botellas y 60 mil litros de vino a granel, viñas, cooperativas y empresas campesinas del Valle del Itata comenzaron una operación comercial con destino a China, marcando un nuevo paso en la apertura de mercados internacionales para la vitivinicultura de Ñuble.
La iniciativa reúne a productores de distintas comunas del territorio y cuenta con apoyo de INDAP Ñuble en materias de articulación comercial, logística y fortalecimiento productivo, como parte de un trabajo sostenido con la Agricultura Familiar Campesina del valle.
En esta primera etapa participaron Adolfo Lagos Moreno, Vinos de Patio SpA., Cooperativa MOSCIN Ltda., Agrícola La Magdalena Ltda. y Genial Wines Ltda., de Coelemu; Bernardo Cortez Molina, de Portezuelo; y Joel Neira Fuentealba, de Ránquil, quienes concretaron el envío de 17 mil botellas de vino. En paralelo, la cooperativa COOVICEN, de Quillón, avanza en el despacho de 60 mil litros de vino a granel.
“Esperamos llegar a buen puerto y que nuestros vinos les gusten a los chinos y poder lograr exportaciones más grandes, porque esto es una muestra para ver cómo nos va. La idea es dar a conocer los productos del Valle del Itata y seguir manteniendo la viticultura chilena”, señaló Joel Neira, de la viña Piedras del Encanto.
La operación es resultado de un proceso que productores y organizaciones del Valle del Itata vienen desarrollando desde hace años para fortalecer sus capacidades productivas, avanzar en asociatividad y generar mejores condiciones de comercialización para sus vinos. El objetivo ha sido pasar desde una producción centrada en la viña y la bodega hacia una participación más activa en mercados internacionales, agregando valor a una vitivinicultura con fuerte identidad local y tradición campesina.
La directora regional (s) de INDAP Ñuble, Claudia Parra, destacó que “este es un impulso importante para la Agricultura Familiar Campesina de nuestra región y del Valle del Itata. Aquí hemos puesto a disposición de nuestros usuarios vitivinicultores distintos instrumentos para financiar maquinaria, equipamiento enológico, programas de asesoría técnica, asociatividad económica, el gestor comercial en China, la participación en ferias y eventos internacionales, además del apoyo profesional en logística de exportación”.
Parra agregó que el objetivo ha sido “transformar un gran producto como la uva en un vino con cualidades organolépticas ideales para poder realizar este proceso de exportación”.
Durante una visita a productores del territorio, el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, señaló que el desafío apunta ahora a consolidar nuevos destinos internacionales.
“Ya estamos pensando, no solamente en este primer despacho, sino en cómo llegamos a distintos países de Europa y Estados Unidos, trabajando en conjunto y cumpliendo las exigencias que tienen estos mercados internacionales. Y ahí tenemos que dar un empujón junto a ProChile”, indicó.
En la misma línea, el seremi de Agricultura de Ñuble, Juan Luis Enríquez, destacó que desde el Ministerio de Agricultura buscan fortalecer la producción regional y ampliar las alternativas para el uso de la uva producida en el territorio.
China aparece hoy como una oportunidad relevante para el vino chileno, y el Valle del Itata llega a ese escenario con un sector más organizado, una oferta diversificada y mejores estándares productivos. Un proceso que comienza a traducirse en operaciones concretas para una vitivinicultura que busca posicionarse más allá de los espacios de promoción y abrirse paso en mercados internacionales.