Debemos pasar a pabellón

No quiero jugar en la cancha de la pelea chica. Ñuble lleva demasiado tiempo atrapado en el debate de los dimes y diretes: que si un sector prometió «inundarlos de indicaciones», que si el otro alguna vez amenazó con hacerlos «crujir». Ese es el debate que quieren que tengamos. Pero hoy por hoy hay cosas más serias. que atender y es necesario no perder el foco.

Permítame un ejemplo que a ningún ñublensino le es ajeno: la salud pública. Sé que tiene sus grietas. Sé que puede y debe mejorar. Pero quien la denoste sin conocer los otros sistemas del continente, está juzgando sin haber visto. En Chile nadie agoniza por falta de insulina. Si te quiebras un brazo, el sistema público te recoge. Y si el corazón falla, todo Ñuble sabe que la derivación al Hospital Las Higueras en Concepción llega con una agilidad que no es poco decir. ¿Que las listas de espera son un martirio? Sí. ¿Que hay esfuerzos pendientes? Siempre. Pero había un rumbo, había intenciones, había un camino.

Hoy nos dicen que recortarán más de dos mil millones al Hospital Clínico Herminda Martin de Chillán. Y a Las Higueras, nuestro aliado de siempre: más de siete mil quinientos.

Busco el sentido y no lo encuentro. Porque en Salud Pública no recuerdo haber estudiado una medida de este calibre: un recorte sin planificación, sin red de contención, sin explicación que resista la luz del día. Y entonces aparece inevitable la pregunta incómoda: ¿es esto un error o es un plan? ¿Se busca acaso deteriorar la atención hasta que no quede más opción que el sistema privado? Un sistema que por cada consulta, por cada examen, por cada intervención que hoy ofrece lo público, le cobrará al Estado cifras mucho más abultadas. Y entonces descubriremos, tarde, que el objetivo nunca fue ahorrar. Que la austeridad era el pretexto, y la destrucción de lo público, el fin. Desviar recursos del Estado hacia lo privado: el sueño de algunos, mal augurio para Chile.

Ñuble merecía más. Eso, exactamente eso, fue lo que prometió el Presidente que en esta región obtuvo el 69,85% de los votos.

Pecamos.

Constanza Villalobos Díaz

Fonoaudióloga y profesional del sector público.
Con trayectoria en áreas vinculadas a salud, gestión y desarrollo social, su experiencia incluye el ejercicio académico en educación superior y una formación de posgrado orientada a la salud pública, lo que le ha permitido construir una mirada integral sobre los desafíos sanitarios y sociales del país. En los últimos años ha enfocado su trabajo en el servicio público, participando activamente en iniciativas de impacto territorial y comunitario. Como columnista, busca aportar análisis y reflexión sobre contingencia, políticas públicas y bienestar social desde una perspectiva técnica y humana.

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