Mercadito Sessions: la lista de la compra y, de pronto, un Tiny Desk

Si algo ha demostrado el éxito de los Tiny Desk Concerts es que la música en vivo es siempre una buena idea. El formato, nacido en 2008 en el seno de la entonces incipiente escena del broadcasting vía internet, inspiró a la familia Aguilar-García a crear las Mercadito Sessions: una plataforma de difusión, un reclamo publicitario, pero, sobre todo, una apuesta por la comunidad.

Entre las frutas y verduras del Fiesta Fresh Market (Delaware), un escenario recibe a bandas locales encargadas de convertir la cotidiana experiencia de ir al supermercado en un contacto directo con el talento de artistas mexicoamericanos.

“La idea es dar visibilidad a artistas y cantautores independientes. La primera vez que lo hicimos fue muy gracioso, porque los clientes eran un poco tímidos para entrar; parecían casi molestos de que estuviéramos haciendo esto en la tienda. Pero ahora, como está teniendo más repercusión en internet, la gente está entusiasmada. Nos preguntan cuándo haremos la próxima”, declaró el dueño del comercio a CBS Filadelfia.

La música los acompaña desde siempre. Tanto es así que José Luis, uno de los hijos del clan, decidió dedicarse a la industria musical como promotor, siendo uno de los gestores de este singular proyecto. “Muchos artistas no necesariamente hacen giras en Delaware, pero aun así tienen un público. Es genial conectar con ellos”, destaca de la iniciativa, que originalmente se orientó hacia la música regional mexicana, pero que, dado su éxito y viralidad, ha comenzado a expandirse a nuevos géneros, orígenes de los participantes e iniciativas como The Meltdown, un festival que el pasado 20 de marzo incluyó también a exponentes del indie rock o el surf punk.

“Tenemos un poco de todo. No importa lo que te guste, te vamos a gustar”, comenta el vocalista de Ilusión, una de las bandas participantes. Para él, estos mini conciertos son una oportunidad emocionante que trasciende la música. “Nos da una plataforma para mostrar quiénes somos realmente. Creo que hay muchos prejuicios sobre quiénes somos. Simplemente somos personas”, manifiesta, mostrando cómo, en un momento social en el que se construyen muros, la música sigue siendo el puente más corto entre dos seres humanos.

Síguelos en redes y envíalo a tu supermercado de confianza

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